Presentación

Sueños maléficos de los cobradores de nuestros pecados: los demonios. Nos rasgaran la piel que aun nos quede antes de entrar a la maravillosa eternidad. Seremos paridos por la noche para llegar a la luz de nuestro Dios. Sabidurías muertas por nuestras propias manos, amores mal sanos que nos llevaron a matar a nuestros hijos: el pecado.